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LAS ELECCIONES
DE FIN DE AÑO : TABASCO, VERACRUZ Y JALISCO |
El
año electoral de 1997 se dividió en tres partes:
la primera parte, arrancó con las elecciones municipales
y del Congreso local en Morelos; la segunda, comprendió
las votaciones del 6 de julio, fecha en que se realizaron las
elecciones federales para el Congreso en sus dos cámaras,
y los comicios locales de Campeche, Nuevo León, Colima,
San Luis Potosí, Sonora, Querétaro y Distrito
Federal, en los que se disputó la gubernatura, el Congreso
y los municipios, y de Guanajuato, donde la elección
fue para Congreso y presidencias municipales; y la tercera,
que correspondió a las elecciones de cierre del año:
en octubre, se disputaron en Tabasco Congreso y presidencias
municipales; en Veracruz, presidencias municipales; y en noviembre,
se disputaron en Jalisco Congreso y presidencias municipales.
En
términos electorales, el año intermedio del sexenio
fue de grandes definiciones, ajustes y movilidad política,
lo cual prefigura escenarios sumamente interesantes para los
comicios del año próximo, durante el cual estarán
en disputa diez gubernaturas, y marca desde ahora las estrategias
partidistas con vistas al año 2000.
Durante
1997, los reflectores nacionales se centraron en los procesos
electorales de julio pasado. Sin embargo, no deben desdeñarse
los comicios de cierre de año en Tabasco, Veracruz y
Jalisco, pues en estos procesos se pueden identificar tres modalidades
de comportamiento político que en julio, a pesar de estar
presentes, fueron opacados por las luminarias centradas en las
elecciones federales.
No
resulta aventurado plantear que Tabasco, Veracruz y Jalisco
responden a tres líneas distintas de desarrollo político
en el país. Mientras que en Veracruz la disputa política
involucra a los tres partidos políticos nacionales de
mayor presencia, en Jalisco la disputa importante se centra
básicamente en dos partidos: el PAN y el PRI, siendo
este último la primera fuerza de oposición, en
tanto que en Tabasco la competencia se da entre el PRI y el
PRD.
En
Tabasco, las 17 presidencias municipales que se disputaron fueron
ganadas por el PRI y en 16 de ellas la segunda fuerza fue el
PRD. En la contienda por el Congreso local, la entidad está
dividida en 18 distritos y el patrón de votación
fue el mismo que se presentó en la elección para
munícipes; en 17 de los 18 distritos el PRD emergió
como la segunda fuerza electoral. La distancia en votos entre
la primera y la segunda fuerza política es de 60 mil,
sobre un total de 580 mil votos válidos emitidos, lo
que hace que la distancia existente entre PRI y PRD, a partir
de los resultados de la elección de octubre de 1997,
sea ligeramente superior a un 10%.
Estos
resultados contrastan con los que se habían presentado
hace tres años, pues en las elecciones locales de 1994
el PRD había ganado cuatro presidencias municipales y
dos distritos de mayoría relativa, a pesar de que los
votos captados y la proporción de los mismos en 1994
fue inferior a los que el PRD obtuvo en los comicios de 1997
(ver cuadro 1).
Cuadro
1
Resultados electorales en Tabasco, 1994 Y 1997
|
|
1994
|
1997
|
|
|
PRI
PAN PRD
|
PRI
PAN PRD
|
|
Diputados
|
285,989
18,467 196,859
|
301,412
23,527 240,356
|
|
Municipios
|
283,160
18,607 200,146
|
302,744
20,090 243,572
|
Fuente:
Centro de Estadística y Documentación Electoral,
UAM-I.
Como
puede observarse, de 1994 a 1997 los tres partidos incrementaron
su captación de votos, pero de manera diferenciada, pues
mientras el PAN obtiene 5 mil votos más, el PRI manifiesta
un crecimiento de 19 mil votos y el PRD logra captar 44 mil
votantes adicionales. Lo anterior manifiesta que el PRD, a pesar
de no haber ganado posiciones de manera directa, es la fuerza
política de Tabasco que muestra un mayor dinamismo para
penetrar en el electorado.
Por
lo que respecta a las elecciones para presidentes municipales
en el estado de Veracruz, las formas y la fuerza que en él
operan tienden a desarrollarse bajo parámetros diferentes.
En primer término, hay que señalar que Veracruz
tiene 210 municipios sumamente heterogéneos en tamaños
y composición.
Dentro
de esa gran diversidad, los resultados fueron los siguientes:
primero, en cuanto a municipios ganados, el panorama partidario
se compone de 105 municipios ganados por el PRI, 58 por el PRD,
39 por el PAN, 5 por el PT, 2 por el PVEM y 1 por el PPS; segundo,
en cuanto a la distribución general de votos, el cuadro
es el siguiente: PRI 39%, PRD 32%, PAN 20%, PT 3%, PVEM 2%.
Ahora
bien, si centramos nuestra atención en los municipios
que concentran la mayor parte de la población veracruzana,
nuestro panorama es el siguiente:
Cuadro
2
Resultados
electorales en Veracruz
en los municipios con más de 100 mil habitantes
|
municipio
|
%
de población en
el estado
|
partido
ganador
|
%
de la votación captada
|
|
Veracruz
|
6.33
|
PAN
|
34.29
|
|
Xalapa
|
4.99
|
PRD
|
43.16
|
|
Coatzacoalcos
|
3.85
|
PRD
|
50.92
|
|
Minatitlan
|
3.01
|
PRD
|
56.10
|
|
Papantla
|
2.54
|
PRD
|
46.68
|
|
Córdoba
|
2.50
|
PAN
|
49.88
|
|
Poza
Rica
|
2.29
|
PRI
|
45.57
|
|
San
Andrés Tuxtla
|
2.04
|
PRI
|
46.74
|
|
Boca
del Río
|
2.00
|
PAN
|
52.06
|
|
Túxpan
|
1.89
|
PRD
|
43.70
|
|
Orizaba
|
1.69
|
PAN
|
46.13
|
|
Martínez
de la Torre
|
1.69
|
PRI
|
47.63
|
Fuente:
La segunda columna es con base en la información
del Conteo de población 1995 del INEGI. Las dos siguientes
columnas se basan en información proporcionada por
la Comisión Estatal Electoral con datos preliminares.
Como
puede apreciarse en el cuadro 2, la visión que se puede
tener de la realidad política de esta entidad varía
enormemente dependiendo de la óptica desde la cual se
mire, pues si nuestra atención se enfoca en los municipios
más importantes, particularmente en los doce que tienen
una población mayor a 100 mil habitantes y que representan
el 35% de la población total de la entidad, tenemos que
el PRD ganó 5, el PAN 4 y el PRI 3, quedando en manos
del PAN el municipio con más población del estado
y en poder del PRD el segundo municipio con mayor población.
En tanto que el PRI sólo gana Poza Rica, el 7° municipio
por tamaño de población.
Vistas
la cosas desde este enfoque, el panorama electoral de Veracruz
ha cambiado de manera acelerada, pues todavía en 1988
y 1991 Veracruz era una de las grandes reservas del voto priísta.
En la elección de 1988, el PRI obtuvo el 62.59% de los
votos, el Frente Democrático Nacional tuvo el 31.02%
y el 5.21% de la votación fue para el candidato panista.
En las elecciones locales de 1991, la distribución de
los municipios entre los partidos políticos fue la siguiente:
PRI: 193, PRD: 5, PAN: 2, PPS: 2, PC: 2 y 3 Consejos municipales
de un total de 207 municipios. Ahora bien, si comparamos los
resultados de 88 y 91 con respecto a los del 97, podemos darnos
cuenta de la gran transformación política que
ha experimentado esta entidad: la dinámica política
se ha centrado en la consolidación del PRD, en el crecimiento
vertiginoso del PAN y en el creciente y manifiesto deterioro
del PRI, el cual ha sido desplazado de las ciudades de mayor
importancia económica de manera asombrosa, tanto por
la fuerza de esa dinámica como por la rapidez con que
se ha presentado.
Por
último, en lo que corresponde a las elecciones de Jalisco
para la renovación de municipios y el nuevo Congreso
locales, las cifras preliminares también arrojan importantes
novedades. En las elecciones para ayuntamientos, el PRI aventaja
en 50 municipios, el PAN en 36, el PRD en 8 y el PT en 2, en
tanto que en la disputa por los distritos el PRI obtiene 11
y el PAN 9.
Ahora
bien, si nos remitimos a los municipios mas altamente poblados,
encontraremos que en Jalisco ocho de ellos cuentan con población
superior a los 100 mil habitantes y entre los ocho concentran
el 62.83% de la población del estado. Ellos son, por
orden decreciente de magnitud de su población: Guadalajara,
Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Puerto Vallarta, Lagos
de Moreno, Tepatitlán y Tlajomulco. Estos ocho municipios
eran gobernados hasta ahora por el PAN y la información
apunta que Tonalá, Lagos de Moreno y Tlajomulco fueron
ganados por el PRI.
Esta
tendencia a la disminución del voto en favor del PAN
tenía ya un anuncio, pues en las anteriores elecciones
municipales el PAN había obtenido el 51.25% del favor
de los electores y en los comicios federales de julio pasado
había caído, en la elección para senadores,
al 44.87% de los votos; las cifras del PRI mostraban una cierta
estabilidad a la baja pues eran del 37.22% y del 35.42%, respectivamente.
El partido que había capitalizado parte de este descontento
era el PRD, pues en las primeras elecciones de referencia había
logrado el 4.79% de la votación y en julio pasado su
captación de votos se elevó hasta el 11.72%, un
incremento sin duda importante en términos porcentuales,
pero todavía marginal en términos absolutos, pues
pasó de 101 mil votos a 246 mil, muy distantes todavía
de los cerca de un millón en los que fluctúa el
PAN y los 750 mil que son para el PRI. La minoría que
está creciendo de manera significativa es el PVEM, pues
pasó de captar 10 mil votos hasta juntar 93 mil electores,
situándolo ya con el 4.44% de la preferencia electoral.
De
manera que, a reserva de contar con información mas detallada,
estas son las tendencias que podemos observar en los comicios
de Jalisco. A nivel nacional, estos datos nos sugieren una gran
volatibilidad electoral y una creciente fragmentación
del voto. En los hechos, se afirma un pluralismo partidista
que seguramente llegó para quedarse en el país.