Un
debate en tres tiempos. Así lo propuso La Jornada
a los candidatos a jefe de Gobierno de los partidos PAN,
PRD y PRI, quienes por vez primera se enfrentan por medio
de las páginas de un diario para exponer sus ideas,
rebatir al contendiente y ofrecer sus conclusiones a los
lectores.
En
esta primera entrega que hoy publicamos, Santiago Creel
Miranda, Andrés Manuel López Obrador y Jesús
Silva Herzog Flores responden el cuestionario elaborado
a partir de los temas que más interés han
despertado a lo largo de las campañas políticas
en la ciudad de México, y el cual recibieron hace
tres semanas de manos del doctor Luis de la Barreda, quien
fungió como fedatario de este debate, para garantizar
la imparcialidad.
Los
candidatos contaron con un espacio máximo de cuatro
cuartillas para sus respuestas, pero cada uno decidió
qué preguntas merecían una extensión
más amplia, de acuerdo con sus preocupaciones.
Vino
luego la réplica. Cada uno de los aspirantes a gobernar
la ciudad tuvo acceso a las respuestas de sus contendientes,
por conducto de Luis de la Barreda, y a partir de éstas
confrontaron sus ideas y ofertas de campaña, aderezadas
con el tono propio de una confrontación política.
Y
cerramos con las conclusiones que los candidatos ofrecen
a los lectores de La Jornada, que respetó de manera
íntegra el contenido y la forma en que respondieron
los tres contendientes por el Gobierno de la ciudad.
1.-
En una ciudad tan complicada y politizada como el Distrito
Federal: a) ¿Deberían darse cambios legales
para afianzar la gobernabilidad? ¿Cuáles? b)
¿Qué nuevos escenarios políticos prevé
con un gobierno con delegaciones de mayoría opositora?
c) ¿Sería sano regresar el esquema de la "cláusula
de gobernabilidad" en la Asamblea Legislativa? d) ¿Usaría
la consulta ciudadana como método de gobierno? e)
¿Será necesario un gobierno de coalición?
Santiago
Creel: a) Sí, de otra suerte no se podrá
lograr una verdadera gobernabilidad democrática.
Es
necesario que el Distrito Federal cuente con las atribuciones
que tienen los demás estados del país.
También
habrá que mejorar la legislación vigente.
En este esfuerzo deberán abrirse los cauces de participación
ciudadana para perfeccionar los instrumentos de democracia
semidirecta, y para aplicarlos también en las delegaciones
y colonias de la ciudad.
Además,
se debe hacer más eficiente la distribución
de competencias y la coordinación entre el jefe de
Gobierno y los jefes delegacionales, así como establecer
órganos colegiados que les sirvan de contrapeso.
Por otra parte, se debe dotar de mayor autonomía
y asignar nuevas responsabilidades a los concejos vecinales,
sobre todo en materia de desarrollo urbano y de vigilancia
de la policía.
La
Asamblea Legislativa deberá transformarse en un verdadero
congreso de facultades plenas, para lograr los equilibrios
democráticos necesarios con respecto al titular del
órgano ejecutivo.
b)
Los escenarios propios de un gobierno con las fórmulas
naturales de frenos y contrapesos propios del sistema democrático.
La elección de delegados descentraliza el poder y
lo acerca a la ciudadanía, sobre todo para que la
rendición de cuentas sea más eficaz.
c)
La cláusula de gobernabilidad continúa vigente
en el DF, de acuerdo con el artículo 122 constitucional.
d)
Sí. Me propongo encabezar un gobierno ciudadano,
abierto e incluyente que dialogue y escuche lo que cada
quien tiene qué decir y, a partir de ello, actuaré
en consecuencia. Así ejerceré la nueva gobernabilidad
democrática.
e)
Será necesario establecer un gobierno plural, abierto
a todos los ciudadanos que quieran participar en la auténtica
transición política del Distrito Federal,
con independencia de su signo político. El nuevo
gobierno debe aliarse con los habitantes de esta capital
para que, de esta manera, retome la confianza con base en
un diálogo permanente y en el restablecimiento del
estado de derecho.
López
Obrador: Con el próximo gobierno democrático
de la ciudad terminaremos de rescatar el ejercicio de la
soberanía local de manos del gobierno federal. Vamos
a transformar la Asamblea en un auténtico poder legislativo
con plenas facultades, a la actual jefatura de Gobierno
en un verdadero poder ejecutivo, y convertir en municipios
a las delegaciones políticas.
Vamos
a profundizar el cambio democrático iniciado en julio
de 1997. No sólo se trata de que la gente participe
en la toma de decisiones, por medio del plebiscito o el
referéndum, o de impulsar el activismo de la ciudadanía
como complemento de la actuación del gobierno, sino
de distribuir el poder entre los ciudadanos.
El
segundo gobierno democrático de la ciudad va a crear
más de mil trescientas unidades de gobierno con representantes
electos democráticamente por sus vecinos y con personalidad
jurídica y presupuesto propios.
Todas
estas unidades tendrán recursos y atribuciones para
aplicar programas de desarrollo social. Bajo el mando de
los gobiernos vecinales estará la policía
preventiva, con la intención de integrarla a la comunidad
y hacerla más eficaz en su función de garantizar
la seguridad pública a los ciudadanos.
Esta
decisión va a ir acompañada de una clara definición
de las funciones y las atribuciones de cada instancia de
gobierno. Es decir, qué corresponde al gobierno vecinal,
qué al gobierno delegacional y qué a la jefatura
de Gobierno del Distrito Federal.
Ya
hemos adquirido el compromiso de que la primera iniciativa
de ley que enviaré a la Asamblea será la de
convertir los actuales comités vecinales en gobiernos
ciudadanos, en gobiernos de la gente.
Además,
el nuevo gobierno del DF contará con funcionarios
públicos que sabrán vivir en la justa medianía,
inspirados en la conducta republicana de Benito Juárez.
Lo integraremos con hombres y mujeres con conocimiento y
experiencia en las funciones que se les encarguen, sin importar
su origen político, sino su capacidad, su sensibilidad
social y su honestidad.
Silva
Herzog: a) Sí. Necesitamos actualizar las leyes
para garantizar una relación equilibrada entre los
tres poderes del DF y de manera particular con el gobierno
federal; para generar una relación sana entre el
gobierno de la ciudad y sus delegaciones políticas,
con un equilibrio en sus facultades; y para construir una
nueva relación de colaboración y acuerdo entre
el gobierno, los partidos políticos y las organizaciones
ciudadanas. Todo ello para lograr una democracia real que
genere soluciones a los problemas de la ciudad.
b)
El escenario será propicio para que los distintos
actores políticos asuman una actitud de corresponsabilidad
ante la ciudadanía por encima de sus intereses partidistas.
Todo dependerá de la capacidad que tengamos para
lograr acuerdos fundamentales sobre el futuro de la ciudad.
c)
La Constitución, en su artículo 122, y el
Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, en el artículo
37, prevén la cláusula de gobernabilidad en
la Asamblea Legislativa, y por lo tanto no se requiere regresar
a un esquema que ya existe.
d)
Por supuesto que sí, utilizando las instituciones
que prevén la Ley de Participación Ciudadana
y el Código Electoral, que son el plebiscito, el
referéndum y la iniciativa popular. A la población
debe consultársele una decisión cuando realmente
es importante y no solamente para aparentar un gobierno
demo crático. Hemos reiterado que hoy en día
es necesario escuchar para gobernar.
e)
No. Necesitamos funcionarios profesionales y experimentados.
Vamos a construir un gobierno de acuerdos y de alianzas
que no sean sólo coyunturales, sino que se basen
en una agenda de gobierno pactada, que beneficie a la ciudad
en el largo plazo. Lo que sí vamos a hacer es gobernar
para todos.
2.
Mucho se ha dicho ya sobre la injusta distribución
del ingreso fiscal entre los diferentes estados de la República
y la capital: a) ¿Cómo contrarrestar el uso
político en la distribución de los recursos
federales? b) ¿Cómo alcanzar la equidad en la
carga tributaria? c) ¿Cómo mejorar y hacer justa
la distribución de los ingresos?
Santiago
Creel: a) El sistema de distribución de recursos
federales debe revisarse, democratizarse e incluir criterios
de suficiencia, equidad, justicia, transparencia y participación
corresponsable de los distintos ámbitos de gobierno,
para que el DF participe en la determinación de las
reglas de distribución de recursos tributarios.
A
través de dichas acciones, el Distrito Federal dejará
de ser un perdedor neto dentro del sistema fiscal actual.
Como jefe de Gobierno daré una batalla a favor del
federalismo, para que el fisco federal no imponga sus reglas
y, en justicia, nuestra ciudad reciba no únicamente
20 por ciento de lo que aquí se recauda.
b)
Es necesario llevar a cabo una reforma fiscal integral que
fortalezca la capacidad recaudatoria del Distrito Federal,
sin aumentar impuestos (incluso eliminando algunos) y mediante
la ampliación de la base de contribuyentes, en donde
la equidad y la proporcionalidad prevalezcan.
c)
En materia de distribución de ingresos públicos,
es necesario modificar el acuerdo fiscal vigente, que incorpora
criterios políticos para llevar a cabo el reparto
de recursos. Hay que democratizarlo y abrirlo a la participación
de las entidades federativas en el diseño de las
reglas y parámetros de distribución de recursos,
para terminar con la situación absurda bajo la cual
la Federación maneja poco menos de 80 por ciento
de los ingresos tributarios, mientras que los estados y
municipios se hacen cargo sólo de una pequeña
parte de los mismos.
López
Obrador: Conviene aclarar que no estamos hablando aquí
sólo de un cambio de siglas, de colores, de partidos
o personalidades. Estamos hablando de un nuevo proyecto
de nación, para que México deje de ser patrimonio
de pocos y sea un país de todos y para todos.
Es
indispensable obtener el triunfo en la elección presidencial,
con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, y así
poder modificar el rumbo de la política económica
y terminar, entre otras cosas, con el uso político
que el régimen hace de los recursos federales, logrando
la equidad en la carga tributaria con una política
fiscal diferente, que esté diseñada para fomentar
la justa distribución de la riqueza.
En
el caso del Distrito Federal, gobernaremos con eficiencia
y austeridad, porque pondremos en práctica una reforma
fiscal progresiva, evitando la corrupción en todos
los niveles y exigiendo a la Federación lo que por
derecho le corresponde a la ciudad de México.
Reiteramos
que el desarrollo implica equilibrar la generación
de la riqueza con una justa distribución del ingreso.
Por eso es indispensable apoyar y proteger la inversión
privada que genera empleos y bienestar. Todo aquel que quiera
invertir en actividades económicas y genere empleos,
contará con el apoyo y la protección del gobierno
democrático.
Silva
Herzog: a) No es con criterios políticos, sino
con programas más específicos y controles
más rigurosos para el destino de los recursos, como
se logrará aprovechar de mejor manera los recursos
federales.
b)
Para lograr la equidad y resolver el problema de la ciudad
aumentaremos la base gravable y no las tasas de los impuestos.
Se trata de que todos contribuyamos y no sólo algunos
cuantos. Además, mejoraremos la administración
tributaria, que hoy en día es muy deficiente.
c)
Con una política social sólida y con un gobierno
promotor de la actividad económica, que afiance el
crecimiento. Hay que ver primero por los que menos tienen,
pero no como dádiva o regalo del gobierno, sino generando
oportunidades ciertas de crecimiento y superación
personal.
3.
¿Qué solución daría al ambulantaje?
Santiago
Creel: El ambulantaje es un problema social que debe
reconocerse y atenderse. Primero, hay que elaborar un padrón
de comerciantes ambulantes para estar en condiciones de
cuantificar su magnitud. A partir de ello, con información
confiable se podrá determinar con toda claridad y
en consulta con los interesados quiénes deberán
ser reubicados de manera inmediata, quiénes podrán
recibir permisos temporales y quiénes estarán
autorizados para permanecer con bases más permanentes.
Todos estos comerciantes deberán formalizar su actividad
y contribuir en el pago de impuestos y derechos locales.
En
la solución al problema del ambulantaje se hace necesario
acabar, de una buena vez, con el trato clientelar y corporativo
que todas las administraciones le han dado en el pasado.
La propuesta que se formula intenta terminar con lo que
ha sido el botín político de unos cuantos
en perjuicio de muchos.
López
Obrador: Durante los últimos 18 años ha
crecido de manera acelerada el ambulantaje en la ciudad
como consecuencia de la política económica
neoliberal. El desempleo, los bajos salarios, el abandono
de los mercados públicos y la ausencia de una política
de abasto popular provocaron el crecimiento desmedido del
comercio en la vía pública. Junto a ello avanzó
la corrupción, la inseguridad, el deterioro urbano
y ecológico.
Para
la reordenación del ambulantaje nos proponemos seguir
combatiendo la corrupción y el control corporativo
de los comerciantes. También vamos a alentar la inversión
en mercados públicos y en nuevos locales accesibles
a los ambulantes y útiles para los consumidores;
la incorporación de quienes trabajan en esta actividad
al padrón de contribuyentes; el fomento de la microempresa
y la conclusión de la revisión de los ordenamientos
legales relacionados con el comercio en vía pública.
Silva
Herzog: No sería con el garrote y el código
penal en la mano. Promoveremos acuerdos entre los vecinos,
los comerciantes establecidos, los ambulantes y el gobierno
para reordenar y reubicar esa actividad. La mano firme viene
después, para que esos consensos se respeten siempre.
4.
¿Qué piensa de la Policía?
Santiago
Creel: La policía es una institución fundamental
en cualquier sociedad. Lamentablemente, la del DF ha operado
bajo un sistema inadecuado, que auspicia la corrupción,
la ineficiencia y la irresponsabilidad. Dicho sistema no
contempla una capacitación real ni propicia una adecuada
rendición de cuentas, y tampoco contribuye a dignificar
el trabajo de esos servidores públicos.
López
Obrador: La falta de una política integral de
prevención y combate a la delincuencia se reflejaba
en la organización de la policía, la cual
fue dominada durante largo tiempo por verdaderas mafias
dedicadas a la corrupción, la delincuencia y la extorsión.
Ahora
ya se trabaja a favor de la profesionalización y
capacitación de los policías, pero aún
falta mucho por hacer. Nos proponemos continuar con la formación
y capacitación, mejorando las condiciones salariales
y laborales de los policías, erradicando por completo
la corrupción, para tener una policía responsable,
honrada y que brinde confianza a la sociedad.
Vamos
a dotar de equipos de trabajo adecuados a la policía
para el combate al crimen organizado, creando cuerpos especializados
para tal propósito y, como ya hemos mencionado, promoveremos
la policía vecinal que estará bajo la supervisión
de los comités vecinales.
Silva
Herzog: Los cuerpos policiacos son la columna vertebral
del combate a la delincuencia. Hoy, con bajos salarios,
sin incentivos a la productividad, sin servicio de carrera
y sin expectativas reales de desarrollo es difícil
que nuestros policías cumplan adecuadamente su función.
A eso se suman los nichos de corrupción y los sistemas
de complicidad. Con más recursos, esquemas de capacitación
permanente, una reforma a fondo de las corporaciones y con
una firme decisión política lograremos abatir
ese problema.
5.
¿Cuál es su visión sobre el futuro de
la educación?
Santiago
Creel: Como jefe de Gobierno propongo hacer efectivo
el acuerdo de federalización educativa. Una vez logrado
ello, mi visión es la de una educación que
se oriente al desarrollo integral de los alumnos, con contenidos
regionales, con calidad educativa de excelencia, con valores,
con maestros mejor pagados y preparados, y con instalaciones
dignas y modernas.
López
Obrador: La ciudad está en condiciones de administrar
los servicios educativos. Queremos ofrecer una educación
de calidad y para ello impulsaremos una cruzada sin precedente
para elevar los niveles educativos mediante una inversión
ligada a objetivos prioritarios, aprovechando las nuevas
tecnologías, con una mejor formación y apoyo
a los profesores, nuevos recursos y planteamientos para
atajar la marginación social.
No
olvidemos que la democracia florece con la educación
y esta hace posible la democracia. Allí está
el caso del PRI, que obtiene más votos en donde hay
más analfabetismo y más atraso. Y no es casual
que un movimiento democrático haya triunfado en la
ciudad de México, donde se tienen los índices
más altos de escolaridad del país.
Sin
embargo, es indispensable la homogeneización educativa
en la ciudad, porque son notorias las desigualdades entre
zonas y delegaciones del DF. Para enfrentar estos desniveles,
se aplicará un programa de desayunos escolares en
todas las escuelas públicas de las colonias populares
de la ciudad; se continuará con la entrega gratuita
de los libros de texto de secundaria; impulsaremos la reconstrucción
y el mantenimiento de los espacios educativos y se destinarán
estímulos especiales para maestros que trabajan en
las zonas más pobres del Distrito Federal.
En
cuanto al nivel de enseñanza superior, vamos a buscar
alternativas para estudiantes de escasos recursos económicos.
No podemos ignorar que la política neoliberal busca
dejar la educación al libre mercado, recortando el
presupuesto de las universidades públicas, limitando
el acceso y rechazando a un número cada vez mayor
de quienes tienen el legítimo derecho a seguir estudiando.
Silva
Herzog: La educación es la mejor inversión
para el futuro. En la ciudad vamos a operar la descentralización
educativa para que los capitalinos cuenten con una política
educativa propia, que privilegie la calidad y no sólo
la cantidad de los servicios educativos.
6.
En la política mexicana la corrupción es punto
de descrédito para quienes tienen a su cargo ese
quehacer, pero también lo es para el país:
a) ¿Cómo la define en el ámbito político?
b) ¿Qué tanto siente usted que pesa en el proceso
electoral dentro del ánimo del votante? c) ¿Está
fuera de control? d) ¿Por qué, si es un problema
recurrente, no se ha podido dar solución? e) ¿Ha
servido como forma de control político? f) ¿Ha
permeado las estructuras de las organizaciones políticas?
g) ¿Metería las manos al fuego por sus compañeros
políticos?
Santiago
Creel: a) La corrupción no es un problema del
sistema; la corrupción es el sistema.
b)
Será determinante, puesto que incide desfavorablemente
en la recuperación del bienestar social.
c)
Sí.
d)
No ha habido voluntad política para combatirla. Se
han hecho muchas promesas, y hasta la fecha sólo
ha habido mucho ruido y pocas nueces.
e)
Sí, y prueba de ello es el control corporativo y
clientelar que caracteriza a nuestro sistema político
y que han ejercido todos los gobiernos de la capital.
f)
Desafortunadamente sí. Las actitudes corporativas
y clienterales se reproducen en muchas de ellas.
g)
La cuestión no es meter las manos al fuego por nadie
sino, simple y llanamente, aplicar la ley independientemente
de filiaciones políticas.
López
Obrador: Siempre he sostenido que nada ha dañado
más a nuestro país y a la ciudad que la deshonestidad
y la corrupción de los gobernantes. La corrupción
es la principal causa de la desigualdad social y económica
de México.
Afortunadamente,
durante el gobierno del ingeniero Cárdenas y el que
hoy encabeza Rosario Robles se ha avanzado considerablemente
en el combate a la corrupción en el Distrito Federal.
Aunque todavía no se ha podido erradicar del todo
la mordida, ya no hay los aguinaldos de 750 mil pesos de
la época de Espinosa Villarreal y los funcionarios
del más alto nivel no están haciendo negocios
al amparo del poder público.
El
propósito del próximo gobierno será
el de cero corrupción. Para ello proponemos que la
Controlaría del DF esté en manos de la Asamblea
Legislativa, así como la creación de
contralorías ciudadanas en todos los niveles e instancias
de gobierno, con el derecho a pedir la rendición
de cuentas y con facultad de auditar y denunciar ante las
autoridades competentes a quienes cometan actos de corrupción.
El
manejo del presupuesto será completamente transparente.
Toda la información sobre ingresos, egresos y nómina
estará a disposición de los usuarios de Internet,
que podrán hacer un seguimiento periódico
para evaluar avances en obras, programas y servicios.
Silva
Herzog: a) La corrupción es un mal endémico
del país, pero no es un problema privativo de un
grupo: nos afecta a todos y de ello han dado muestra todos
los partidos políticos cuando han llegado al gobierno.
Por eso la solución no puede limitarse a que el poder
cambie de manos.
b)
Mucho. Los ciudadanos quieren volver a creer en su gobierno,
y eso sólo se logra si estamos seguros que los recursos
públicos están en buenas manos.
c)
No. Es un problema que abarca instituciones, leyes, normas
culturales y aspectos educativos, por lo que su solución
exige un enfoque integral. No se resuelve de la noche a
la mañana, pero sí tiene solución.
d)
Porque los esfuerzos han estado mal enfocados. La excesiva
regulación hacia dentro del gobierno ha terminado
por aumentar el burocratismo; no se han erradicado apropiadamente
los márgenes de discrecionalidad de algunos funcionarios;
los esfuerzos han estado desarticulados y no han respondido
a un esquema general, aprobado por la sociedad y los actores
políticos; además, el problema no se ha resuelto
porque se le entiende como un mal privativo del gobierno
y del PRI, y esa visión parcial no permite formular
soluciones reales.
e)
Hay que reconocer que en algunos casos así ha sido,
pero es parte de una cultura política que está
en desaparición.
f)
Sí. El mal no es sólo de un partido, sino
de una forma de operar de las estructuras e instituciones
gubernamentales, y de la cultura política.
g)
Por todos, claro que no. Eso mismo se lo pregunté
a Santiago y a Andrés Manuel y ninguno de los dos
me contestó, por una razón muy sencilla: porque
ninguno de los tres lo haríamos, sabiendo que sí
existen lamentables casos de corrupción dentro de
nuestros partidos.
7.
¿Qué hace a su partido diferente de los otros?
Santiago
Creel: Que los demás han fracasado en las administraciones
que han ejercido en el Distrito Federal. Ya tuvieron su
oportunidad y no cumplieron con las mínimas expectativas
ciudadanas.
López
Obrador: A partir de 1997 se inició en la ciudad
un cambio hacia mejores condiciones de vida y de convivencia.
Hay ya una nueva concepción y orientación
del gobierno. Nuestra tarea es convencer a los ciudadanos
para seguir avanzando, para que el cambio no se trunque
y menos aún se revierta; para nunca más permitir
que se vuelva a instalar la corrupción, la impunidad,
la prepotencia y el autoritarismo con que gobernó
el PRI durante 70 años esta ciudad.
Silva
Herzog: Para empezar, el PRI se está renovando
de una manera muy sólida. Nosotros, en vez de convertir
a la democracia en un discurso de campaña, la practicamos
para elegir a nuestros candidatos. Casi diez millones de
mexicanos respaldaron ese cambio con su voto de confianza.
El PRD y el PAN, en cambio, tienen candidatos a la Presidencia
que surgieron de mecanismos tradicionales: Cárdenas,
por autoaclamación, y Fox, como candidato único
en una elección sin competidor ni alternativas.
8.
¿Qué piensa de la formación política
e ideológica de sus contrincantes?
Santiago
Creel: Cada uno es fiel representante del partido que
lo postula, de la ideología que sustenta y de su
forma de hacer política.
López
Obrador: (Responde a 8 y 9) La gente sabe que el PRI
y el PAN pueden tener algunas diferencias en política,
pero comparten el mismo proyecto económico. Ese proyecto
que consiste en defender los privilegios de unos cuantos
a costa del sufrimiento de la mayoría del pueblo,
el cual es impulsado por un grupo de tecnócratas,
políticos corruptos, traficantes de influencias y
especuladores, que durante mucho tiempo ha utilizado el
poder de manera patrimonialista y que ahora tiene como cómplice
al PAN.
Como
prueba está el Fobaproa y la conversión de
las deudas privadas de unos cuantos en deuda pública,
por medio de la votación favorable del PRI y el PAN
en el Congreso.
Silva
Herzog: Santiago Creel es un buen abogado de empresas
--de los más caros que hay--. Pero no tiene experiencia
de gobierno ni una formación partidista clara: era
consejero ciudadano del IFE y se declaraba apartidista,
mientras unos meses después ya era panista de hueso
colorado y diputado federal. ¿Eso es congruencia e
ideología? En cuanto a Andrés Manuel, tampoco
tiene experiencia de gobierno. Es un hombre que se hizo
famoso como agitador social, organizador de marchas y político
violento. Durante esta campaña también lo
ha demostrado así.
9.
Si fueran autocríticos sus contendientes, ¿qué
deberían decir de sí mismos?
Santiago
Creel: Deberían reconocer su incapacidad para
hacer avanzar el bienestar social en el Distrito Federal.
Unos tuvieron casi siete décadas y no presentaron
buenos resultados, y los otros no cumplieron con sus promesas
y desacreditaron a la democracia.
Silva
Herzog: Santiago, creo, debería reconocer que
nunca ha gobernado, y que para gobernar bien se requiere
experiencia. Andrés Manuel debería incluir
en sus discursos un poco de su biografía personal,
su arraigo en Tabasco y no en el DF, y su falta de experiencia
de gobierno.
10.
¿Con base en qué factores augura su triunfo
en los próximos comicios?
Santiago
Creel: No me cabe la menor duda de que la Alianza por
el Cambio ofrece a los ciudadanos el mejor proyecto, con
propuestas concretas para la ciudad. Pero lo que es más
importante, somos los únicos que hemos asumido el
compromiso y estamos convencidos de la necesidad de un cambio
auténtico que nos lleve a la gobernabilidad democrática
en el DF.
López
Obrador: En nuestros recorridos por la ciudad hemos
comprobado que la gente nos mantiene su confianza y ello
nos permite pensar en que seguiremos gobernando el Distrito
Federal con una nueva moral política y con claros
compromisos sociales. Junto con la gente vamos a convertir
la ciudad de México en la capital de la justicia
y la democracia del país.
Silva
Herzog: Primero, en que mi partido está fortalecido
en las preferencias electorales como consecuencia de nuestra
renovación como alternativa democrática. Segundo,
por el pésimo gobierno perredista que tiene a los
capitalinos muy decepcionados. Tercero, en mi experiencia
y capacidad de gobierno. Cuarto, y el más importante,
en mi prestigio como una gente honrada: a mí nadie
me puede acusar --y nadie lo ha hecho-- de corrupto.
11.
¿La relección sería un método
para refrendar el compromiso que debe tener todo político
con sus electores? a) ¿Estaría dispuesto a participar
en una segunda vuelta electoral? b) ¿Se evitaría
con ello la danza por las curules? c) En estos momentos,
¿serviría como un instrumento para la democracia?
Santiago
Creel: Definitivamente sí, y sobre todo en el
ámbito legislativo, pues ella es un mecanismo muy
preciso y eficaz de rendición de cuentas.
a)
Sí, porque considero que es una institución
que contribuye a la gobernabilidad en un sistema presidencial
con muchos partidos.
b)
Eso habría que preguntárselo a los electores,
pues son ellos los que determinan quiénes alcanzan
las curules.
c)
Sí. La relección inmediata de legisladores
contribuye a la profesionalización y especialización
de los representantes populares y a la autonomía
de nuestros órganos legislativos, además de
que fortalece el vínculo ciudadano-representante,
a partir del cual debe surgir toda democracia.
López
Obrador: no respondió
Silva
Herzog: a) No, porque el proceso electoral ya dio inicio,
y las leyes electorales de nuestro país no prevén
ese mecanismo.
b)
Necesitamos profesionalizar el trabajo legislativo, y eso
se logra con un servicio profesional de carrera en los cargos
de asesoría especializada y en la estructura administrativa
de las Cámaras y Asambleas.
c)
La democracia es un hecho en nuestro país y no necesita
que introduzcamos la relección ni la segunda vuelta:
los mexicanos van a votar y su mandato es respetado. Prueba
de ello es que el poder ha cambiado de manos en muchos estados
de la República. En la ciudad estamos a punto de
presenciar la alternancia, porque el PRD no le cumplió
a la gente.
FUENTE: La
Jornada Lunes 13 de Marzo de 2000
Información de Bertha Teresa Ramírez, Elia
Baltazar, Gabriela Romero, Raúl Llanos y Ricardo
Olayo