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HISTORIA DEL PARTIDO DEMOCRACIA SOCIAL
EMBLEMA DE DEMOCRACIA SOCIAL

 

HISTORIA DEL PARTIDO DEMOCRACIA SOCIAL

El proyecto de Democracia Social comenzó a discutirse en julio de 1996 en una reunión sostenida en Tlaxcala en la que se hizo una convocatoria abierta a ciudadanos bajo la única condición de que no pertenecieran a partido político alguno. Desde esa reunión, se han venido sumando a este proyecto muy diversos grupos de la sociedad, entre los que se cuentan académicos, profesionistas, antiguos luchadores de la izquierda mexicana y, desde luego, ciudadanos sin partido.

A partir de 1998, comenzamos a sostener discusiones al interior de Democracia Social sobre los temas que terminaron por constituir nuestros actuales compromisos programáticos. Asimismo, nos dimos a la tarea de realizar asambleas en distintos estados de la República para lograr afiliaciones y así comenzar a promover nuestra oferta política. Fueron 12 las asambleas que celebramos en Jalisco, Nuevo León, Hidalgo, Chiapas, Durango, Zacatecas, Campeche, Tamaulipas, Yucatán, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Morelos. Con el tiempo nuestra oferta se ha ampliado y se ampliará hacia otras regiones del país.

En mayo de 1998, presentamos una Carta de Intención al Instituto Federal Electoral en la que solicitamos, en tanto que grupo de ciudadanos, se nos diera el registro como Partido Político Nacional. En enero de 1999, antes de recibir nuestro registro formal, celebramos nuestra Asamblea Nacional Constitutiva, de la cual surgió un Consejo Político Federal de 80 miembros, que a su vez integró una Comisión Ejecutiva de 25. Finalmente, el 30 de junio de 1999, obtuvimos el registro, instrumento legal que nos permitirá contender en las elecciones presidenciales del año 2000 y presentar una candidatura fresca y nueva amparada por un programa innovador y responsable y acompañada de un equipo de gobierno. De igual manera presentaremos candidatos al Congreso de la Unión a fin de contar con una representación que contribuya a la gobernabilidad democrática en nuestro país.

Durante los últimos meses y frente a los intentos fallidos de sumar sin rumbo, Democracia Social propuso la construcción de una Alianza Programática que se traduzca en una oferta socialdemócrata con un perfil claro y distinto para dar contenidos a la campaña del próximo año. A esta iniciativa se han sumado distintas organizaciones civiles, ecologistas, feministas y de jóvenes que han encontrado en Democracia Social un espacio plural y tolerante para dar expresión política a sus causas.

 

EMBLEMA DE DEMOCRACIA SOCIAL

El emblema electoral de Democracia Social, de acuerdo con el Artículo 8° del capítulo primero de sus estatutos, se compone de "una mano izquierda morena, empuñando una rosa con pétalos en colores magenta, naranja y rojo; el tallo de la flor tiene dos hojas en color verde".

El isotipo básico de nuestro emblema retoma en forma directa el emblema tradicional de la socialdemocracia –la rosa y el puño–, empleado por un gran número de partidos políticos en el mundo que comparten nuestra ideología –el PSOE español, el PS francés, el SPD alemán– como símbolo de voluntad de cambio pacifico, de transformación gradual sin violencia amparada en reformas sucesivas, de adopción de acciones capaces de superar conflictos o contradicciones. Sin embargo, en el caso de Democracia Social, dicho isotipo ha sido modificado –sobre todo desde un punto de vista cromático– como símbolo de la adecuación de los principios de la socialdemocracia a la realidad de México. Así, la mano ha adquirido un tono moreno claro, más próximo al de los habitantes de nuestro país, y los pétalos de la rosa se han teñido de colores cálidos, más cercanos al del rico espectro de colores de nuestra flora pero, también, alegóricamente, al espíritu de diversidad que caracteriza a las mexicanas y a los mexicanos y que Democracia Social enarbola como una de sus principales banderas.

La rosa y el puño buscan reflejar una combinación de firmeza y suavidad, de voluntad activa y vocación negociadora y pacífica y, en última instancia, de lo masculino y lo femenino, entendidos como las principales fuerzas que animan a los seres humanos independientemente de su género o de su orientación sexual.

La rosa, que es la flor más simbólica en Occidente, admirada por su belleza en todas las escalas de la pirámide social, representa tradicionalmente la perfección acabada, la realización sin falta. Es ofrecimiento, apertura y comunicación, conceptos que constituyen el principio de la disposición al diálogo con los otros. Simboliza –como, de hecho, también lo hace el color rosa– la regeneración y, sobre todo, el fin de una gran obra. Así, cada pétalo equivale a una operación de esa gran obra, a un ingrediente –tanto humano como ideológico– tendiente a desembocar en un proyecto político que combina pragmatismo y utopía.

Por su parte, la mano –y, por ende, el puño– es representación gráfica de actividad y potencia. El puño es voluntad, enjundia, lucha; constituye un instrumento de cambio humano, promovido por la gente para la gente. Si nuestro puño pertenece a la mano izquierda es, en primer lugar por el posicionamiento de nuestro partido en el espectro político pero también porque, tradicionalmente, la mano izquierda representa justicia.

Así, el emblema electoral de Democracia Social habla de un partido de izquierda moderna diverso, tolerante, íntegro, justo, con voluntad de acción y vocación social, que tiene en el pragmatismo con utopía la gran combinación de herramientas para cumplir con su razón de ser: innovar con responsabilidad para solidarizar a un México diverso.

Autor Nicolás Alvarado
Subsecretario de Imagen Institucional de Democracia Social.

 

 

 

Fuente: Sitio Web del Partido Democracia Social